Parece un tópico, pero es la pura verdad: no hay espacio aquí para definir el concepto que nos importa. Sería necesario un libro entero; o mil, tal vez. Sin embargo, el lienzo de la lírica es muy noble: pintas con palabras el paisaje más bello que tu imaginación pueda construir sin censurar los colores y las formas. En todo caso serás tú, lector, quien valore al final lo que intento escribir. O pintar, que viene a ser lo mismo.
Habremos oído alguna vez la expresión ‘volver a nacer’ a alguien que, por desgracia, haya tenido un accidente o una enfermedad grave y esté con nosotros para contarlo. A veces se utilizan expresiones metafóricas cuando se desea dar énfasis a una historia. Desde aquí reivindico el derecho a hacer uso y disfrute de ésta expresiva y feliz prosa para apuntalar firmemente el templo de la gran verdad: hay gente que vuelve a nacer y despierta a una vida que desconocían. Y en Remare formamos parte de una gran familia que, aunque no socialmente reconocida, disfruta de un techo común. Unos nos encargamos de esto, otros de aquello, los demás escuchamos y aprendemos y todos, sin excepción, vivimos el presente como algo único. Alguien dijo una vez que somos afortunados, por valorar las pequeñas cosas, por hacerlo todo con ilusión. Es bonito darse cuenta de que eres especial cuando has estado a punto de perderlo todo.
Y es por eso que tenemos el derecho, no, la obligación de recordar por qué estamos aquí y a todos los que han estado y, por las injusticias de la vida o de la misma sociedad, ya no están. Hemos de hacer una cura de humildad y dar la mano a quien lo necesite, valorar al ser humano y comprender que todos, sin excepción, somos hojas de un mismo árbol. Y éste árbol hay que regarlo y abonarlo de vez en cuando.
Con altruismo y sin ánimo de lucro, como el más humilde de los productos de nuestro orbe, invito a quien lo desee a gritar, aunque sólo sea por una vez, en silencio, el nombre de todos los que han luchado por aquello en lo que creían y cuya imagen guardamos en nuestro recuerdo como el más bello de los signos de la voluntad humana. Gracias a ellos hemos aprendido a respetarnos y aceptarnos. El respeto, por ende, es el mayor de los arietes de la convivencia humana. El olvido e ignorancia del semejante son, por el contrario, la destrucción de esa convivencia; de la sumisión a unos valores contrarios a la vida florecen siempre el odio y el rencor. Seamos entonces humanos y aceptemos la verdad como es, no como nos la intentan vender.
Gracias a quien nos ha tendido esa mano sin otro ánimo que el de ayudar. Gracias a todas las organizaciones que trabajan cada día para dar el pistoletazo de salida a la carrera de la vida a personas que se lo merecen por ser precisamente eso: personas. Gracias a mi compañera de viaje inseparable, por saber que en el cuerpo de este alocado y calvo especímen había algo más que sangre y alcohol. Gracias a todos los que estáis aquí. Gracias, Remare.
Rodolf Sabaté
REMARE
Torna a Comunicacions Personals
Torna a índex





Resulta especialmente chocante lo que ha acontecido a Nacho Uriarte, el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Además de diputado, es vocal de la Comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención Accidentes de Tráfico del Congreso de los Diputados. Corrijo, era, ha cesado.
Resulta especialmente chocante lo que ha acontecido a Nacho Uriarte, el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Además de diputado, es vocal de la Comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención Accidentes de Tráfico del Congreso de los Diputados. Corrijo, era, ha cesado.



























