Ben cert que ningú beu igual
LA CANTIDAD Y LA FRECUENCIA CON LA QUE LAS PERSONAS TOMAN ALCOHOL INFLUYEN DE FORMA INDEPENDIENTE SOBRE EL RIESGO DE MORTALIDAD (ALCOHOLISM: CLINICAL AND EXPERIMENTAL RESEARCH)
6 de març de 2008
Estudios anteriores han vinculado el consumo moderado de alcohol con un menor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular, mientras que el consumo más elevado se ha vinculado con una mayor mortalidad. Tales estudios han medido el consumo de alcohol medio en los individuos. Según los investigadores, el inconveniente de tales estudios es que la media oscurece las diferencias potenciales entre personas que algunas veces beben mucho y aquellos que beben de forma continua pequeñas cantidades de alcohol. Según un estudio dirigido por el Instituto Nacional de Abuso del Alcohol y Alcoholismo de los Estados Unidos, la cantidad y la frecuencia con la que las personas toman alcohol, y no sólo la media de alcohol consumida a lo largo del tiempo, influyen de forma independiente sobre el riesgo de mortalidad por varias causas.
Los científicos examinaron los datos de una encuesta sobre salud nacional realizada en 1988. Casi la mita de las casi 44.000 personas que participaban en la encuesta se identificaban a sí mismos como bebedores que habían tomado al menos 12 bebidas alcohólicas durante el año anterior. Hacia final de 2002, más de 2.500 de los participantes habían muerte. Los investigadores compararon las causas de mortalidad con los patrones de consumo de alcohol de los que informaban en la encuesta.
Los investigadores descubrieron que, en hombres, la frecuencia y la cantidad de alcohol consumidas tenían efectos opuestos sobre la mortalidad cardiovascular. A mayor cantidad de alcohol que consumían los hombres en los días en los que bebían, mayor era el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. Así, los hombres que tomaban cinco o más bebidas en aquellos días que consumían alcohol tenían un 30% más de riesgo de mortalidad cardiovascular que los hombres que sólo tomaban una bebida por día de consumo.
La cantidad de alcohol estaba asociada también con un aumento de la mortalidad por cáncer entre los hombres. Por otro lado, la frecuencia de consumo estaba asociada con una disminución en el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular entre los hombres, aquellos que decían beber entre 120 y 365 días al año tenían alrededor de un 20 por ciento menos de mortalidad cardiovascular que los que bebían entre uno y 36 días por año.
Entre las mujeres, la frecuencia en el consumo estaba asociada con un mayor riesgo de cáncer, mientras que el aumento en la cantidad se asociaba con el riesgo de mortalidad de todo tipo. Según explica Rosalind A. Breslow, coautora del estudio, "el consumo medio no hace distinción entre el individuo que toma siete bebidas un día de la semana, y aquel que toma una bebida a diario. Nuestro estudio es el primero en analizar cómo la cantidad y la frecuencia en el consumo de alcohol influyen de forma independiente en la mortalidad por causas específicas dentro de un grupo representativo de la población.







