La vida desde una botella
CONGRÉS NACIONAL 2007
Entre todos los que han tenido que rendirse a la evidencia y plantar cara a la adversidad se encuentran los que, por alguna razón oculta, han obrado un cambio tan grande que les ha supuesto, al final, tener que cambiar y de forma drástica su particular escala de valores, comenzando nuevas andaduras que han marchado siempre en paralelo con la abstinencia, nuestra querida y eterna (esperemos) compañera de viaje, la única que nos va a ser fiel hasta el final. En tal caso no nos engaña la botella, o el deseo, o la provocación. Somos nosotros quienes nos engañamos, recordémoslo. El cambio del que os quiero hablar no tiene mucho que ver con haber bebido más o menos cantidad, o más o menos seguido. Tampoco tiene mucha relación con la inteligencia de cada uno. La inteligencia es, en definitiva, la suma de todas las virtudes e inteligencias propias de la persona: existe la inteligencia lógica, la inteligencia emocional y también contamos con infinidad de resortes, estímulos y contra-estímulos que nos mueven y determinan nuestra actuación.
Así, el hecho de que alguien venga y diga: -‘Pues yo no he notado ningún cambio. Sólo he salvado mi trabajo y ahora estoy mucho mejor de salud. Ya no me levanto con resaca, he recuperado cuatro amigos que tenía casi olvidados y he vuelto a hablarme con mi tía, que vive en Zaragoza’.
Y yo pregunto: -‘¿SÓLO?’ Pues si ‘sólo’ has conseguido esto con un día que dijiste ‘NO’.... ¿Te has parado a pensar cuantas cosas puedes conseguir a partir de ahora con determinadas pautas de actitud?
Parece mentira que haya alguien al que le parezca poco lo que una persona así logra con su existencia. Mejorar la calidad de vida está al alcance de todos, el único problema es que muchas veces no sabemos ni cómo empezar el proyecto. A veces, incluso, lo hacemos de forma inconsciente y, al no darnos cuenta del detalle, no valoramos nuestro logro y comentamos, con dejadez y parsimonia, que bien, que vale.... que lo único que me impide agarrar la botella es que a final de mes puedo darme un ‘par de lujos’ y poca cosa más.
En realidad, el que así piensa es aquel cuya vida está fundamentada en todo lo contrario a lo que cualquiera aspiraría en el mundo y la soledad hace mucho después de determinadas decisiones. Siempre lo hemos comentado hasta la saciedad y no ha sido para ‘enjabonar’ a nadie y animarlo con lo que pudieran parecer vanas palabras: aquel que, desde la más absoluta solitutd, ha buscado, ha encontrado y ha logrado una mejora substancial en su vida no sabrá nunca cuan cerca habrá podido estar de una muerte segura. Lo vemos cada día, compañeros nuestros de batalla, comentarios de este o aquél, historias que leemos en algún medio o en la revista de la Federación, historias escritas por auténticos enfermos como nosotros.
Y eso me vuelve a traer el hilo de la historia: si una persona sola, desamparada, casi sin un techo donde cobijarse, puede un día decidir por sí sola si morir así en mitad de sus vómitos con olor a vino rancio u obrar un fabuloso cambio que le permita mejorar su calidad de vida, tanto física como emocional.... ¿No tendríamos que pensar que esa misma persona tiene un potencial innato, un poder de cambio que ni tan sólo se ha planteado?
La imposibilidad de muchos de nosotros de tomar la decisión firme de empezar una larga abstinencia no es más que el miedo que tenemos de enfrentarnos a una vida sin eso que nos ha ‘ayudado’ tanto en tantas ocasiones. Llega un día (hay a quien no le llega nunca, por desgracia) en que pierdes ese miedo... lo has perdido, ya no te da miedo prescindir de esa porquería. Lo vas a intentar. Entonces es cuando descubres todo este mundo, la gente que hay detrás, personas como tú. Es una historia que se repite, día a día, todo un proceso que vuelve a ponerse en marcha con cada nueva decisión.
Lo mágico de todo ello es que dejar el alcohol o una gran y desctructiva dependencia semejante nos da una fuerza para enfrentarnos a cualquier contingencia que antes no teníamos. Rectifico: teníamos pero no la habíamos utilizado en la dirección adecuada. El hecho de dirigir esta fuerza, voluntad o actitud hacia metas positivas va configurando unos resultados cada vez más importantes.
A veces nos hemos preguntado cual es la principal razón para dejar de beber. Sobretodo al principio de la batalla, cuando aun ni siquiera has despertado del sueño alcohólico. ¿La salud? Por todos son conocidas las enfermedades que produce. Pero aun siendo algo muy importante (y necesario para la calidad de vida) no es aquello que buscamos. ¿La dignidad? La misma se consigue con el tiempo y acaba por demostrarse, pero tampoco explica ni da las claves. ¿El pudor? Ante los demás habremos pasado vergüenza en muchas ocasiones pero tampoco nos ayudará ni nos dará las claves. En realidad, lo que se busca siempre es: la tranquilidad, la paz, el equilibrio. Una persona equilibrada es dueña de sus actos, dueña de su futuro. Todas las aptitudes que pueda tener una persona no valen mucho sin un equilibrio adecuado, sin una buena base de sustento. Dejar de ingerir alcohol ‘equilibra’ muchos aspectos de la persona, permitiéndole poder empezar a razonar con algo más de claridad. En eso se basa la línea de actuación en cuanto se empieza el nuevo estado.
Y ahí es donde surge nuestro propio ‘Yo’, el que descubre la gente y nos pregunta, pero que no es nuevo, sino que siempre ha estado ahí, escondido.
Una vez elegimos estar aquí. Algunos no hemos podido venir algunas veces por motivos personales sobre todo. Otras veces hemos elegido libremente comprar el billete o llenar el depósito y venir a las reuniones y congresos. Así que nosotros ya hemos tomado una decisión y hemos sabido elegir, bien o mal, eso sólo lo dirá el tiempo. El resultado final de todo esto no es más que podernos encontrar todos otra vez aquí y eso es lo que cuenta.
Toda gran familia dicen que tiene que estar unida. Por encima de las diferencias de opinión, por encima de las formas de pensar, por encima de cualquier cultura y raíces lo que cuenta son las personas y todos los de aquí sabemos lo que es que te respeten como persona.
Gracias a todos por estar hoy otra vez aquí.
Rodolf SabatéR.E.M.A.R.E.
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Resulta especialmente chocante lo que ha acontecido a Nacho Uriarte, el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Además de diputado, es vocal de la Comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención Accidentes de Tráfico del Congreso de los Diputados. Corrijo, era, ha cesado.
Resulta especialmente chocante lo que ha acontecido a Nacho Uriarte, el dirigente de Nuevas Generaciones del Partido Popular. Además de diputado, es vocal de la Comisión no permanente de Seguridad Vial y Prevención Accidentes de Tráfico del Congreso de los Diputados. Corrijo, era, ha cesado.



























